Historia

Decisión Monumental

El traslado o remodelación del Monumental es un tema que preocupa a hinchas, socios y dirigentes de River, por eso contamos con la palabra de especialistas en el tema para analizar este posible cambio.

Por Nicolás Ávalos.

El Monumental se inauguró el 25 de mayo de 1938, durante la presidencia de José Degrossi y en 1978, fue remodelado por última vez para el Mundial que se jugó en Argentina. Hoy, a 80 años de su inauguración, el Antonio Vespucio Liberti es foco de debate ante un posible traslado. Según la actual dirigencia, en un futuro no tan lejano, River tendrá una nueva casa o un estadio remodelado.

Quien se expresó sobre el tema fue el presidente Rodolfo D’Onofrio, que a la vez abrió la polémica en el Mundo River: “Primero, lo tenemos que resolver internamente: si vamos por la reestructuración del Monumental o si hacemos un estadio nuevo. Estamos los que creemos que hay que construir un nuevo estadio a no más de 400 metros de donde estamos ahora. Yo soy uno de ellos”, explicó. Sobre su postura de un estadio nuevo, argumentó: “El Monumental tiene 80 años. Los cimientos, el hormigón, los hierros, están deteriorados. No hay inseguridad ahora, pero dentro de diez años puede haber problemas. Hay que adelantarse y hacer algo. Reformar el actual puede salir más caro que hacer uno nuevo”.

El tiempo de vida útil y los costos de una remodelación resonaron entre los hinchas y para poder encontrarle una explicación a esto se consultó a arquitectos instruidos en el tema y a directivos vinculados con el club. Por parte del oficialismo decidieron no emitir una opinión hasta que el proyecto no tenga mayor grado de maduración, porque cuando lo informen quieren que sean con precisiones que aún no tienen.

“El estadio de River está en perfectas condiciones de uso”

Estoy ligado desde mi nacimiento a River. En la década del 30 mi padre fue el ejecutor del proyecto del estadio Monumental. El estadio está muy bien, sólo necesita mantenimiento, está expuesto a la meteorología y a la gente, y esto lo sufre. En el año 2006 realizamos un exhaustivo estudio de las refacciones que el estadio necesita. Le entregamos al presidente de aquel entonces unos tomos con todo lo que pudimos recaudar -sólo había que hacer algunas soldaduras y sellar pequeñas filtraciones-, pero desde Passarella en adelante no tuvimos relación con los presidentes. Exteriormente, el estadio se está manteniendo bien, pero no me consta que se estén haciendo trabajos rutinarios de mantenimiento. Nuestro estudio se encargó de formular los respectivos trabajos a realizar en el edificio, de haberse llevado a cabo, me parece muy difícil que alguien pueda decir que al Monumental le queden diez años de vida. D’Onofrio tiene una idea muy fija que es unir la platea baja con la media y eliminar la pista de atletismo. Esa obra es totalmente complicada y sumamente costosa, además impediría que el equipo juegue de local durante el tiempo en que se realice. Las goteras en el estadio son producto de la falta del sellado en las juntas de dilatación. Al Monumental se lo debe cuidar, como todo edificio que tiene 80 años y está expuesto al aire y a los daños meteorológicos, se lo debe de cuidar y mantener de manera continua.

“Los estadios deben estar acorde a los cambios”

Todas las obras tienen una vida útil que depende de ponerlo en valor o remodelarlo que conllevan un gasto de dinero. Pero para poner en valor hay que tener en cuenta nuevos usos, comodidades y facilities, como se dice. Tener a todas las personas sentadas, por ejemplo, y otras reformas que van pidiendo el espectáculo y la FIFA. La dirigencia de River está compuesta por gente muy inteligente, es un desafío muy grande el que tienen por delante. Si se lleva a cabo el proyecto no sólo va a ser un estadio para el club, sino que será para el fútbol argentino, porque puede ser la sede fundamental si se realiza el Mundial en 2030. Hacer uno nuevo o remodelarlo a River le demandará muchísimo dinero, pero hay cantidad de comodidades que se necesitan, el espectáculo varía y los estadios deben estar acordes a esos cambios. El estadio, según la tecnología que se aplique, la calidad y demás para su construcción, puede variar muchísimo el costo. Hay muchas maneras de afrontar desde el punto de vista de una ingeniería financiera el tema, alguna empresa extranjera importante puede apadrinar el estadio con su nombre y aportar bastante dinero. Otra manera, sería a través de la venta de palcos; con este tipo de decisiones se puede hacer factible el proyecto. Con el potencial que tiene River en todo el país, si no es capaz de realizar esta obra, ninguna otra institución podría hacer un estadio nuevo con las características que necesita la Argentina.

“El socio tiene la última palabra”

En la campaña muchos socios me decían cómo habrá hecho en 1938 el presidente en ese momento para trasladar el estadio que estaba en Alcorta y Tagle a un barrio que era inundable y estaba en el medio de terrenos baldíos. El tiempo le dio la razón y fue un visionario. Viéndolo así, creo que nadie puede resistirse al cambio. Según los profesionales el hormigón es estructuralmente estable durante cien años y el Monumental tiene ochenta; si hay que hacerle reformas es complicado. Soy de los que creen que nunca te podés negar al crecimiento, pero que la decisión no es de la comisión directiva, ni de la asamblea, la decisión final es del socio, el verdadero dueño de casa. Nos van a tener que mostrar los papeles de la idea del proyecto, cómo se financiaría, cuál es el crédito y cómo se va a pagar. Es complicado hoy pensar en esto en el corto plazo porque el país no está pasando un buen momento. Me encantaría que River sea la sede de inauguración y del partido final del Mundial 2030, pero para poder realizar este proyecto la decisión final la debe tomar el socio. La grandeza va más allá del estadio, River siempre debe apuntar a la excelencia.

“Tenemos un proyecto para modificar el estadio”

Desde “Primero River” nos oponemos al traslado profundamente, en principio porque no sabemos directamente de qué se trata. Se rumoreó de llevar el estadio a unos predios detrás de la ex ESMA, un lugar totalmente inaccesible y sumamente inundable. Eso mismo quería financiar con la venta de las tierras donde actualmente está el Monumental, pero luego se modificó y no tuvimos más novedades. No vemos la necesidad de trasladar el estadio por muchos motivos, en primer lugar porque es una joya arquitectónica y está en un estado razonable que permite que el hincha pueda concurrir. Tenemos un lugar de privilegio en Buenos Aires, nuestro estadio es el activo más importante del club. El oficialismo que aparentemente impulsa esto, no trajo ningún proyecto ni habla del tema. Tenemos que proteger y mejorar el Estadio Monumental a través de sponsoreos. Nosotros tenemos un proyecto concreto para modificar el estadio. Nuestra idea es techarlo y agregar una tribuna más en donde se encuentra la pista de atletismo. El prestigio de la marca “River”, va a facilitar conseguir los fondos para lograr la obra que nosotros proponemos.

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